עברית
בָּרוּךְ אַתָּה יְיָ, אֱלֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם, שֶׁלֹּא חִסַּר בְּעוֹלָמוֹ כְּלוּם, וּבָרָא בוֹ בְּרִיּוֹת טוֹבוֹת וְאִילָנוֹת טוֹבִים, לֵהָנוֹת בָּהֶם בְּנֵי אָדָם:
Fonética
Barúj atá A-donái, Elohéinu mélej haolám, sheLó jisár beOlamó kelúm, uVará vo beriót tovót veIlanót tovím, leHanót bahem benéi adam.
Estudio y Significado
📖 Birkat HaIlanot – Bendición de los árboles
¿Cuándo se recita?
Esta bendición se recita una vez al año, durante el mes de Nisán (primavera en el hemisferio norte), al ver árboles frutales en floración. Es costumbre recitarla durante todo el mes de Nisán, especialmente en los primeros días, cuando los árboles comienzan a florecer.
Texto y significado:
La bendición alaba a Hashem por no haber creado nada innecesario en Su mundo: “que no falta nada en Su mundo, y creó en él buenas criaturas y buenos árboles para que los seres humanos disfruten de ellos”. Reconocemos que cada elemento de la naturaleza tiene un propósito y una belleza, y que los árboles frutales son un regalo para el deleite y sustento de la humanidad.
Origen halájico:
Está registrada en el Talmud (Berajot 43b) y en el Shulján Aruj (Oraj Jaim 226). La bendición se recita al ver árboles frutales florecer por primera vez en la temporada. Si se omite durante Nisán, se puede recitar más tarde al ver árboles en flor, aunque lo ideal es hacerlo en el mes de Nisán.
Costumbres:
- Es recomendable recitarla al salir al campo o al ver un jardín florecido.
- Algunas comunidades la recitan el primer día de Nisán o durante el Shabat de esa semana.
- No se necesita un árbol específico; cualquier árbol frutal en flor sirve.
Reflexión:
Esta bendición nos conecta con la renovación anual de la naturaleza y nos recuerda que el mundo fue creado con propósito y belleza. Al agradecer por los árboles, expresamos nuestra gratitud por la abundancia y la armonía del universo.
Fuentes: Talmud Berajot 43b; Shulján Aruj Oraj Jaim 226; Kitzur Shulján Aruj 60:2.
¿Cuándo se recita?
Esta bendición se recita una vez al año, durante el mes de Nisán (primavera en el hemisferio norte), al ver árboles frutales en floración. Es costumbre recitarla durante todo el mes de Nisán, especialmente en los primeros días, cuando los árboles comienzan a florecer.
Texto y significado:
La bendición alaba a Hashem por no haber creado nada innecesario en Su mundo: “que no falta nada en Su mundo, y creó en él buenas criaturas y buenos árboles para que los seres humanos disfruten de ellos”. Reconocemos que cada elemento de la naturaleza tiene un propósito y una belleza, y que los árboles frutales son un regalo para el deleite y sustento de la humanidad.
Origen halájico:
Está registrada en el Talmud (Berajot 43b) y en el Shulján Aruj (Oraj Jaim 226). La bendición se recita al ver árboles frutales florecer por primera vez en la temporada. Si se omite durante Nisán, se puede recitar más tarde al ver árboles en flor, aunque lo ideal es hacerlo en el mes de Nisán.
Costumbres:
- Es recomendable recitarla al salir al campo o al ver un jardín florecido.
- Algunas comunidades la recitan el primer día de Nisán o durante el Shabat de esa semana.
- No se necesita un árbol específico; cualquier árbol frutal en flor sirve.
Reflexión:
Esta bendición nos conecta con la renovación anual de la naturaleza y nos recuerda que el mundo fue creado con propósito y belleza. Al agradecer por los árboles, expresamos nuestra gratitud por la abundancia y la armonía del universo.
Fuentes: Talmud Berajot 43b; Shulján Aruj Oraj Jaim 226; Kitzur Shulján Aruj 60:2.